Desde que nacemos, el movimiento es esencial para todo bebé. Es decir, el primer día de vida, el peque ya mueve sus bracitos, sus piernecitas, etc. A partir de ahí, comienza una carrera por el desarrollo psicomotriz que continuará hasta la vida adulta, superados los 18 años aproximadamente. Por todo ello, para que estas fases se lleven a cabo de forma adecuada, conviene usar algunos recursos para trabajar la coordinación física del niño adecuados a su edad.

Y es que, si bien los pequeños se van a desarrollar de forma natural, no es malo ayudarles a través del juego y la actividad física para que salten, toquen, agarren cosas y, desde su más tierna infancia, desarrollen el placer de descubrir, ser curiosos y divertirse de la manera más natural y divertida posible.

La coordinación motora del niño

Llamada también coordinación física o motriz, es entendida como la capacidad de un individuo para realizar movimientos correctos y eficientes. Todo ello es posible debido a la adecuada comunicación entre extremidades y cerebro. Para eso se ponen en juego factores como la fuerza aplicada, la orientación, la sincronización y el equilibrio.

Por tanto, es conveniente favorecer la correcta coordinación física que, de forma gradual, va desarrollando el niño a lo largo de sus primeras etapas de crecimiento. Una estimulación adecuada le permitirá pulir sus movimientos, incluso los más complejos.

Poco a poco, el chico irá demostrando que gana en habilidad en dos tipos de motricidades:

  • Motricidad fina: demuestra su competencia para las habilidades manuales, como escribir, pinzar, dibujar, etc.
  • Motricidad gruesa: es la que desarrolla la competencia locomotora, como correr, levantarse, actuar con agilidad, etc.

Cómo trabajar la coordinación física del niño por medio de recursos y actividades

Disponemos de un gran número de actividades, juegos y recursos que ayudan a los pequeños a que estimulen de forma adecuada su motricidad, tanto fina como gruesa. Veamos algunos de los más interesantes.

Hasta 1 año de edad

Disponemos de diversos recursos para los más pequeños de la casa. Por ejemplo, juegos sencillos en el suelo, usar pelotas que hagan ruido cuando se aprieten, el clásico gateo, lanzar juguetes que tengan que coger o tirar, permitir que vaya recogiendo diversos objetos del suelo cuando ya se puede desplazar por su cuenta, etc.

Hasta los 5 años de edad

Esta es una fase muy importante, ya que el niño salta, camina, corre, y, básicamente, hace de todo, aunque todavía no ha perfeccionado al máximo sus habilidades motoras. Por tanto, conviene apostar por juegos como la rayuela, que le ayuda a mantener el equilibrio y a mejorar la coordinación.

En esta fase del crecimiento, podemos apostar igualmente por el baile, por el dibujo cada vez menos abstracto y más figurativo, por el uso de plastilinas, arenas, punzones, por realizar carreras que estimulen la fuerza de sus piernas, etc.

A partir de los 5 años hasta los 10 años

La última parte de la educación infantil, entre los 5 y los 6 años, implica el uso de recursos y juegos que también pueden ser útiles más adelante, al menos hasta que los pequeños cumplen los 10 años.

Aquí encontramos actividades ideales para estimular la coordinación gruesa y fina aprovechando los juegos de cuerdas de tira y afloja para mejorar el equilibrio, el baile, que ayuda mucho a mantener la rutina e incluso motiva de forma competitiva, los deportes con o sin balón, la caligrafía para desarrollar la fluidez de movimientos con los dedos de la mano, etc.

Anota estos 3 recursos para trabajar la coordinación física del niño según su edad y recuerda que en Logos Nursery School disponemos de los conocimientos y los medios para lograr que tus pequeños se desarrollen de una manera óptima y adecuada a sus necesidades específicas.

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