¿Sabías que el tiempo promedio de concentración de los niños de 3 años es de 6 a 15 minutos? ¿Y que a los 5 años no supera los 25 minutos? En ocasiones, los padres piensan que sus hijos tienen problemas de concentración o déficit de atención, y lo único que ocurre es que estamos hablando de niños y es totalmente normal.

Una vez claro el tiempo de concentración promedio de los pequeños dependiendo de la edad, hay unas pautas a seguir para mejorar su atención, siempre dentro de sus posibilidades.

A los 3 años comienzan a controlar la concentración

En la infancia, prima la concentración involuntaria, es decir, prestar atención se les hace más fácil en tareas atractivas y divertidas, como los juegos infantiles. Por otra parte, encontramos la concentración voluntaria, aquella que hace referencia a las actividades poco atractivas y que les resultan monótonas.

Alrededor de los 3 años de edad, aparece la atención voluntaria. En esta etapa es cuando empiezan a controlar la concentración que ponen en las tareas a realizar y progresivamente va aumentando la capacidad de prestar atención, incluso a las actividades menos atractivas.

Cómo mejorar la concentración de los alumnos en Infantil

De acuerdo, en la etapa de Educación Infantil es normal que se distraigan con facilidad. Pero tanto a padres como educadores nos trae de cabeza que tarden horas en hacer una actividad o los deberes. ¿Qué se puede hacer para hacer más llevadera esta tarea? Nos lo cuenta la responsable del departamento de orientación de Logos Nursery y Logos International School, Isabel Ortín.

Crear un hábito de estudio

Al igual que ocurre con el colegio, que cada día comienza y termina a una hora determinada, es necesario crear un hábito para las tareas que tengan que hacer en casa –ya sean deberes o cualquier otra actividad-.

“Intenta que todos los días se pongan a la misma hora y en el mismo sitio para crear una rutina de estudio que se mantenga cuando se vayan haciendo mayores, que ese espacio esté ordenado y recogido y que la tarea que empiecen la tienen que terminar”, aconseja Ortín.

No olvides los descansos

Incluso los adultos necesitamos pequeños descansos para rendir mejor en nuestra vida diaria, por lo que es una premisa que se debe aplicar con los niños. La concentración mejora si se realizan breves paradas durante una actividad. Si la actividad a realizar es larga se debe dividir y hacer en periodos mas cortos.

Y no olvidemos la importancia de dormir bien por las noches. Isabel Ortín añade que “los pequeños de 3 a 5 años deben descansar un mínimo de 9 horas diarias para rendir al día siguiente, y por supuesto, para gozar de buen humor”.

El silencio es clave

“El ruido es un enemigo de la concentración, por lo que tanto la televisión, la radio, como cualquier otra fuente de ruido debe evitarse mientras los peques hacen sus tareas”, dice. La zona de estudio y las habitaciones contiguas deben permanecer en silencio para que no desvíen su atención.

Vida saludable

Además, explica la responsable del departamento de orientación que “la alimentación equilibrada y la práctica de ejercicio juegan un papel muy importante en la concentración”. Estos hábitos de vida saludable ayudarán a que tengan energía durante todo el día, a que no se cansen con facilidad, y por consiguiente, a mantener la atención.

Reconoce el trabajo bien hecho

La motivación es clave en los niños. “Ver a sus padres y profesores mostrarse orgullosos de su trabajo, aumentará su autoestima y les motivará a seguir esforzándose en el cole”, concluye Ortín.

Siguiendo estos trucos y consejos, los niños no tendrán problema alguno para afrontar la jornada escolar durante la etapa de Educación Infantil. En el caso de observar alguna anomalía en su capacidad de concentración, no dudes en ponerte en contacto con su tutor y el departamento de orientación, te recomendarán el procedimiento a seguir para mejorar la concentración de tus hijos.